1979: el año en que aprendimos a escuchar música solos
Era el verano de 1979. En España, la primera democracia tras el franquismo apenas tenía dos años. Los Clash giraban por Europa, Supertramp llenaba estadios y el disco estaba siendo destronado por el rock. La música se escuchaba en casa, con el tocadiscos familiar o la radio. En la calle, sin música.
Masaru Ibuka, cofundador de Sony, tenía un problema: sus vuelos transpacíficos desde Tokio eran insoportablemente aburridos y los reproductores de cinta de la época eran demasiado grandes para llevar en el avión. Encargó a su ingeniero de confianza, Nobutoshi Kihara, que construyera algo que cupiera en la mano y se pudiera usar con auriculares. No necesitaba grabar. Solo reproducir.
El resultado fue el Sony TPS-L2 Walkman, lanzado el 1 de julio de 1979 en Japón. Costaba 33.000 yenes (unos $150 de la época, equivalentes a unos $650 hoy). Los directivos de Sony estaban convencidos de que fracasaría — ¿quién querría escuchar música solo, en la calle, con auriculares? Se equivocaron completamente.
En el primer mes se vendieron 30.000 unidades. Sony no daba abasto. La industria musical entró en pánico, convencida de que el Walkman acabaría con las ventas de discos (la gente grabaría casetes de sus amigos). También se equivocaron: las ventas de música crecieron.
La publicidad del Walkman vendía una idea: libertad. Música en cualquier lugar, sin depender de nadie.
Cara a cara: 45 años de evolución del audio portátil
| Característica | 📼 Walkman TPS-L2 (1979) | 🎧 AirPods Pro 2 (2024) |
|---|---|---|
| Peso | 390 g | 5,4 g (cada uno) ✓ |
| Autonomía | ~8 h (pilas AA) | 6 h + 24 h (estuche) = 30 h ✓ |
| Formato de audio | Casete (45 min por cara) | Streaming ilimitado / AAC / ALAC ✓ |
| Cancelación de ruido | No tiene | ANC activa adaptativa ✓ |
| Respuesta de frecuencia | ~60 Hz – 12.500 Hz | 20 Hz – 20.000 Hz ✓ |
| Cable obligatorio | Sí (auriculares MDR-3L2) | No, completamente inalámbrico ✓ |
| Precio original | $150 (~$650 hoy) | 279€ ✓ |
| Calidad de construcción | Metal y plástico de alta calidad ✓ | Plástico premium, resistente al agua |
| Canciones disponibles | Las que cabían en el casete (~16-20) | 100+ millones (con Spotify/Apple Music) ✓ |
¿Qué es un casete y por qué dejamos de usarlos?
Un casete (o cassette) es una cinta magnética enrollada dentro de una carcasa de plástico. La cinta tiene dos pistas de audio grabadas: al llegar al final, le dabas la vuelta y reproducías la otra cara. Cada cara duraba entre 30 y 60 minutos, lo que significa que un casete de 90 minutos te daba una hora y media de música.
Los casetes fueron reemplazados por el CD a finales de los 80 (que daba mejor calidad de sonido y no se degradaba), luego por el MP3 en los 2000 (archivos digitales sin soporte físico) y finalmente por el streaming en los 2010 (música en la nube, sin descargar nada). Cada generación redujo el tamaño del dispositivo y aumentó la cantidad de música disponible.
Para entenderlo sin ser técnico
El Walkman original incluía un botón llamado "Hot Line": al pulsarlo, bajaba el volumen de la música y activaba un pequeño micrófono para que pudieras escuchar lo que decía alguien a tu lado sin quitarte los auriculares. Apple lo reinventó 45 años después y lo llamó "Modo Conversación". La idea tenía 45 años de antigüedad.
🌍 ¿Qué supuso el Walkman para el mundo?
Antes del Walkman, escuchar música era una actividad social o doméstica. Se ponía la radio para toda la familia, se llevaba el tocadiscos al salón, se escuchaba en grupo. El Walkman fue el primer dispositivo que convirtió la música en una experiencia íntima y privada fuera de casa.
Los sociólogos de los años 80 estaban preocupados. Escribían artículos sobre cómo el Walkman aislaba a las personas en espacios públicos, creaba "burbujas individuales" en el metro y destruía la interacción social espontánea. Era, literalmente, la misma crítica que se hace hoy a los AirPods y a los smartphones. La diferencia es que en 1979 la "burbuja" duraba lo que durase el casete. Hoy puede durar todo el día.
El Walkman también transformó la relación entre música y movimiento. Antes, escuchar música era estar sentado. Con el Walkman, la gente empezó a correr, caminar y hacer ejercicio con banda sonora propia. Fue el detonante directo del boom del jogging y el fitness de los años 80 — no es casualidad que los gimnasios explotaran exactamente en la misma década en que llegó el Walkman a las tiendas.
Sony demostró algo que parecía impensable: que la gente pagaría por llevar su música donde ella quisiera, en lugar de escuchar lo que pusieran en la radio. Esa idea — contenido personalizado, portátil y siempre disponible — es la filosofía detrás de todos los dispositivos de entretenimiento que vinieron después.
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó el Walkman?
El Walkman fue desarrollado por el ingeniero de Sony Nobutoshi Kihara por encargo del cofundador de la empresa Masaru Ibuka, que quería escuchar ópera en sus vuelos. El primer prototipo se construyó en 1978 y el producto se lanzó en Japón el 1 de julio de 1979.
¿Cuántos Walkman se vendieron en total?
Sony vendió más de 400 millones de unidades en todas las variantes del Walkman entre 1979 y 2010. Fue uno de los productos electrónicos de consumo más exitosos de la historia.
¿Qué es la cancelación activa de ruido?
La cancelación activa de ruido (ANC) usa micrófonos para captar el sonido del entorno y genera una onda sonora invertida que anula ese ruido antes de que llegue al oído. El resultado: silencio o música limpia sin ruido de fondo. El Walkman no tenía nada parecido — de hecho, tenía el problema contrario: dejaba pasar demasiado ruido exterior.
El Walkman fue uno de los inventos más influyentes del siglo XX. No porque fuera el mejor reproductor de audio — técnicamente, la cadena de hi-fi del salón sonaba mucho mejor. Sino porque cambió cuándo, dónde y cómo escuchamos música, para siempre. Los AirPods Pro 2 son la versión 2024 de la misma idea: música privada, portátil, en cualquier lugar. Solo que pesan 72 veces menos, suenan infinitamente mejor y no necesitan que le des la vuelta al casete cuando acaba la cara A.